Cancioncilla

No conozco otro poema con una más belleza y con más intensa carga erótica que este, de León de Greiff… se escuchan propuestas)

Tus ojos claros y abisales, Dilva,
la tu boca sangrante y el esbelto
prodigio de tus líneas, más tu suelto
desenfado y tu suelta crencha gilva…

Tus ojos claros y abisales, Dilva

Tu boca ardiente de golosa lengua
vivaz, del beso cómplice incentivo,
tu meneo de víbora, lascivo
cuyo ritmo ni el éxtasis amengua.

Tu boca ardiente de golosa lengua.

Tus ojos casi de platino y luna.
tus cupulillas túrgidas, de erectos
picos gules, y tus pluscuamperfectos
muslos, y en fulvo estuche roja tuna.

Tus ojos casi de platino y luna.

Tu sexo, roja tuna en jalde estuche.
cuyos lúbricos labios hacen presa
del esclavo y señor, clavo de tesa
dulcedumbre, en tenazas de peluche.

Tu sexo, roja tuna en jalde estuche.

Tus ojos claros y abisales, Dilva.
¿Cuándo -bajo los míos- veré estrábicos,
zozobrantres, tus ojos? (Son atávicos
mis naufragios, en Sirte rosa y gilva).

Tus ojos claros y abisales, Dilva. 

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