Fútbol y racismo

Hoy, cuando en Europa algunos fanáticos del fútbol, con ímpetus y melancolías neonazis insultan a los jugadores africanos o suramericanos por su origen o el color de la piel, nos recuerdan los inicios de este deporte que, por tener su cuna en los más prestigiosos colegios ingleses, vino tocado por cierta atmósfera de trasnochada aristocracia. En Argentina, al principio, los jugadores para dirigirse al árbitro, tenían que hacerlo en inglés.

Y en el Brasil, el primer jugador negro que estuvo en la cancha, jugaba de guantes blancos y se cubría las piernas y la cara con polvo de arroz. Extraño mundo este, en el que los que deberían cubrirse la cara son los que desprecian a los otros por el color de la piel.

One Response to Fútbol y racismo

  1. Oso Panda 29 noviembre, 2013 at 11:00 am #

    ¡Maravillosa historia! Aquellos que creen o creyeron que existen razas superiores o inferiores en el fútbol, deben estarse retorciendo de las iras, al saber que dos sudamericanos -sudakas, como suelen llamarnos- sean los jugadores más emblemáticos de este deporte. Pelé y Maradona, el uno afro y el otro gaucho, demostraron que la magia no tiene colores de piel ni lugares de residencia.

Deja un comentario

Facebook