La última meditación…

Una nueva moda escapista inunda las conciencias y los espacios cotidianos: meditar, y ojala con aromas de incienso inundando el ambiente.

En estos tiempos de chacras y esoterismo, de ovnis y pirámides y espíritus reencarnados, de kundalinis, cuarzos y levitaciones, y regresiones y paz espiritual, y centros de luz y mantras y etc. etc…para completar el cuadro, ha aparecido el incienso como elemento adicional.

El humo del incienso, dice la revista New Science, utilizado por buditas y cristianos y por otros grupos similares en sus liturgias, es peligroso para la salud debido a la presencia de elementos cancerígenos, según estudios de científicos norteamericanos.

El nivel de uno de los elementos químicos, potencialmente cancerígeno en especial para el pulmón, es 40 veces superior en un templo de meditación, que en una pequeña sala en la que se encuentre un fumador con su tabaco encendido.

Si le molesta un fumador en su sala, entonces junte a 40 fumadores más y tendrá el equivalente a una varilla de incienso de las que se usan para eliminar el olor del cigarrillo.

Eso es lo que hace, en términos de contaminación, una varillita de esas que se encienden para ponerse en contacto con espíritus que nunca han existido…En consecuencia, si usted cree en los inciensos y los espíritus, sígalos encendiendolos porque pronto se convertirá en uno de estos…

En el estudio, realizado en un templo en Taipei, se encontraron concentraciones muy fuertes de hidrocarburos aromáticos policíclicos. Estos elementos se desprenden durante la combustión de ciertas sustancias, y son muy cancerígenos.

Comparada la concentración de estos hidrocarburos policíclicos con la encontrada en el lugar considerado de más contaminación en la ciudad, que es la intersección de dos vías de permanente atasco en el tráfico, se encontró que la concentración de toxinas en el templo era veintisiete veces más alta que en esas calles.

Los amantes del incienso, pues, prontamente le verán la cara a su dios y estarán convertidos en uno de sus espíritus.

No comments yet.

Deja un comentario

Facebook